Pues ea!- Que hemos llegado, andando y floreando a la Isla de
San Fernando.
Quisiera dejarte mucho -- y te estoy dejando poco.--¿Y si me compro un serrucho?--
¡Oye, niño, tú estás loco!--Es para cortar la persiana---que tiene tu habitación--
Pues sabrás que no es de lana-- ni la almohada ni el colchón--¡No pienses mal muchachita!--que la
sierra no es para eso--¿Entonces? dime tu ideita.--Quiero cortarme las alas--que soy un ángel travieso--¡ea! ¡que no hay cosas malas!--
La
historia merece un
... (ver texto completo)