El
Torreón tenía antes aspecto de lo que era, una
torre nazarí.Ahora con la restauración parece un
edificio vanguardista. Se puede restaurar y se debe. Lo que está fuera de lugar es darle a un edificio de más de 500 años el aspecto de haberlo acabado hoy por la mañada. Señores, fijénsé en las
torres de la Alcazaba de la Alhambra, que no hay día en la que no se ejecuten obras de restauración sin que pierdan el aspecto de
antiguedad que las caracteriza.