
Tengo el libro a que te refieres y lo he leído en varias ocasiones pero me ha encantado tu oportuna referencia a él y a su autor, al que he admirado siempre y que me honraba con su amistad.
Se han mencionado en este foro a dos personas que han prestado en nuestro pueblo un excelente servicio profesional, ejerciendo sus respectivos oficios en condiciones de máxima precariedad y dificultad, poniendo en ello todo su tesón y empeño, atendiendo el uno a la salud del ganado equino y el otro a la penosa instalación eléctrica que durante tantos años padeció Yunquera.
Además de eso D. Alfonso Villasclaras supo ejercer como sacristán, exornando con su bien timbrada voz cuantas celebraciones litúrgicas lo requerían y muy particularmente
los entierros.
Así mismo D. Francisco Doña Doña, nos ha dejado, negro sobre blanco, magníficas descripciones de las costumbres y tradiciones yunqueranas, que de no ser por su excelente prosa se habrían perdido.
Baya pues, desde aquí mi humilde pero sentido y sincero homenaje para ambos y creo que no estaría demás, que el Ayuntamiento honrara un par de calles con sus nombres, para ejemplo y estímulo de las generaciones venideras.
Saludos cordiales.
Se han mencionado en este foro a dos personas que han prestado en nuestro pueblo un excelente servicio profesional, ejerciendo sus respectivos oficios en condiciones de máxima precariedad y dificultad, poniendo en ello todo su tesón y empeño, atendiendo el uno a la salud del ganado equino y el otro a la penosa instalación eléctrica que durante tantos años padeció Yunquera.
Además de eso D. Alfonso Villasclaras supo ejercer como sacristán, exornando con su bien timbrada voz cuantas celebraciones litúrgicas lo requerían y muy particularmente
los entierros.
Así mismo D. Francisco Doña Doña, nos ha dejado, negro sobre blanco, magníficas descripciones de las costumbres y tradiciones yunqueranas, que de no ser por su excelente prosa se habrían perdido.
Baya pues, desde aquí mi humilde pero sentido y sincero homenaje para ambos y creo que no estaría demás, que el Ayuntamiento honrara un par de calles con sus nombres, para ejemplo y estímulo de las generaciones venideras.
Saludos cordiales.