
Maria, Cubero, Maxi, Catuno, y todos, Pe ro en especial a Dorovi, a el que responderé, ya que le debo una promesa, sobre el poema de Alberti. Po ma que me encantó y a medida de que lo leía, me metí en el buen jacer de aquel ombre y de inmediato, respondía a su descanso eterno, con unos versos. Hoy por diferentes ocupaciones, y respuestas que me imponían, vuestros escritos, quedo lo nacido aparcado, y esta noche, imposible de conciliar el sueño, dejo plasmada la inspiración naciente influenciada por dicho poema.
MIENTRAS LA LUNA MIRABA
! Ohprimavera de luces:
primavera sin mañana.
Alondra. Jazmín de luna.
Ave; volando extraviada.
Te equivocaste mujer.
De tu árbol no soy rama
y en mi rama no hay el fruto
que tu llanto me reclama.
Te has asomado a los vientos.
Has desplegado anchas alas,
contra viento, hacia otro puerto;
con tus velas desplegadas...
Mujer: ¿no te advirtiera que el viento
tiene el color de la nada,
y que débiles tus remos
tu inocencia naufragaba?
No me llores: no soy árbol...
ni mis ramas son tus ramas.
De tu viento:-lo lamento-
hoy las tiene deshojadas.
Te guardaré, en el consuelo
cuando a la fuente bajabas.
Conservaré aquel momento
que tus ojos me miraban
inocentes, tiernos bellos
mientras el agua cantaba:
! Oh que tierna era la niña
con su cántaro a por agua!..
Como amaba sus caricias...
Como brilló tras su falda
aquel lucero, en la brisa
mientras la luna miraba.
No llores aquellos lirios.
No mas llanto por las dalias
arrastradas por el río
en tu inconsciente algazara.
Te buscaste tu destino
con tu cántaro y el agua...
Y gemían los caminos
mientra la luna lloraba.
LIBERTAD.
MIENTRAS LA LUNA MIRABA
! Ohprimavera de luces:
primavera sin mañana.
Alondra. Jazmín de luna.
Ave; volando extraviada.
Te equivocaste mujer.
De tu árbol no soy rama
y en mi rama no hay el fruto
que tu llanto me reclama.
Te has asomado a los vientos.
Has desplegado anchas alas,
contra viento, hacia otro puerto;
con tus velas desplegadas...
Mujer: ¿no te advirtiera que el viento
tiene el color de la nada,
y que débiles tus remos
tu inocencia naufragaba?
No me llores: no soy árbol...
ni mis ramas son tus ramas.
De tu viento:-lo lamento-
hoy las tiene deshojadas.
Te guardaré, en el consuelo
cuando a la fuente bajabas.
Conservaré aquel momento
que tus ojos me miraban
inocentes, tiernos bellos
mientras el agua cantaba:
! Oh que tierna era la niña
con su cántaro a por agua!..
Como amaba sus caricias...
Como brilló tras su falda
aquel lucero, en la brisa
mientras la luna miraba.
No llores aquellos lirios.
No mas llanto por las dalias
arrastradas por el río
en tu inconsciente algazara.
Te buscaste tu destino
con tu cántaro y el agua...
Y gemían los caminos
mientra la luna lloraba.
LIBERTAD.