Pleurotus Eryngii: la seta de cardo es la más común de nuestros campos y por tanto la más característica. Se trata de una seta típicamente otoñal, con preferencia por los suelos calizos y el clima mediterráneo continentalizado. Crece en eriales, ribazos y pastizales, comúnmente ligada a las cepas y restos en descomposición del cardo setero (Eryngium campestre).
Es importante no arrancarla, pues su micelio es muy frágil y puede ser deteriorado de forma permanente. Se debe cortar el tallo por la base con una navajilla y no remover la tierra donde se encuentra para poder recogerla al año siguiente.
A pesar de su relativa abundancia, son muy codiciadas por lo sabroso de su carne, bastante más fina que la de el níscalo o el boleto.
Job.
Es importante no arrancarla, pues su micelio es muy frágil y puede ser deteriorado de forma permanente. Se debe cortar el tallo por la base con una navajilla y no remover la tierra donde se encuentra para poder recogerla al año siguiente.
A pesar de su relativa abundancia, son muy codiciadas por lo sabroso de su carne, bastante más fina que la de el níscalo o el boleto.
Job.