EN EL SILENCIO DE UNA NOCHE TRISTE
Hoy he tocado fondo, me sacudió la vida
y hasta sentí morirme cegada por el barro;
un sinsabor de sueño me produjo el desgarro
un eco de los tiempos o una amarga bebida.
No provoqué al instante, sólo palpé la herida
o fue la noche triste quien tiró de mi carro;
entre los pies desnudos se atravesó un guijarro
de camino sin luna que me dejó perdida.
Sin rumbo, sin estrellas, desbocada en el suelo
tuve la buena suerte de abrazarme a la tierra
y sentir en mi pecho la humedad transparente,
era el júbilo activo: premura del consuelo
que alivió las heridas en silencio de guerra
y broto entre mis brazos como un flujo de fuente.
Julie Sopetrán
Hoy he tocado fondo, me sacudió la vida
y hasta sentí morirme cegada por el barro;
un sinsabor de sueño me produjo el desgarro
un eco de los tiempos o una amarga bebida.
No provoqué al instante, sólo palpé la herida
o fue la noche triste quien tiró de mi carro;
entre los pies desnudos se atravesó un guijarro
de camino sin luna que me dejó perdida.
Sin rumbo, sin estrellas, desbocada en el suelo
tuve la buena suerte de abrazarme a la tierra
y sentir en mi pecho la humedad transparente,
era el júbilo activo: premura del consuelo
que alivió las heridas en silencio de guerra
y broto entre mis brazos como un flujo de fuente.
Julie Sopetrán