Solían aparecer en los primeros días de febrero por
Folloso " los zafarrones", una cuadrilla de mozos. Solían ser tres, uno vestido de torero con su capa y su espada, otro que con unos cuernos de
toro montados sobre un artilugio con una rueda tapado con una colcha de vivos
colores que embestía sobre la capa del torero, provocando los olés de las pocas mozas, alguna mujer y los pocos rapaces que el el
pueblo había. Un tercero también disfrazado, iba recorriendo las
casas recogiendo algún huevo, patatas,
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