Hola:
En primer lugar se debe quitar el título de los mensajes “Excursión de los franceses 2013”, en todo caso sería “Excursión de los españoles 2013”, ya que esa ruta la hizo el ejército español para liberar a nuestro pueblo, ocupado por el ejército francés de Napoleón, la noche del cinco al seis de abril de 1812.
Quiero hacer un breve comentario a los mensajes de Toño y Nelba.
Antiguamente, y hoy va desapareciendo por suerte, había costumbre de soltar un taco o blasfemia cuando las cosas no se realizaban a gusto de quien las ejecutaba. Se creía que Dios, todopoderoso, debería ayudarnos a hacerlas bien, por lo que cuando eran del signo contrario al pretendido se decía algún improperio contra él por no habernos ayudado. Con demasiada frecuencia bajaban del cielo Dios, la Virgen, el Espíritu Santo y el Santoral entero.
Al ser tan mal sonante y reprendido constantemente por ciertas personas, en especial por el clero, ese “me cago en D…, o la Vir…, o cualquier otro santo”, fue variando su expresión llegando a ser “me cago en diez”, “me cagüen diez” o “me cacho en die”, como comenta Nelba, con lo que parecía que se había abandonado la blasfemia, pero seguía uno desahogándose con alguna jaculatoria de esas.
Un saludo:
Jamín
En primer lugar se debe quitar el título de los mensajes “Excursión de los franceses 2013”, en todo caso sería “Excursión de los españoles 2013”, ya que esa ruta la hizo el ejército español para liberar a nuestro pueblo, ocupado por el ejército francés de Napoleón, la noche del cinco al seis de abril de 1812.
Quiero hacer un breve comentario a los mensajes de Toño y Nelba.
Antiguamente, y hoy va desapareciendo por suerte, había costumbre de soltar un taco o blasfemia cuando las cosas no se realizaban a gusto de quien las ejecutaba. Se creía que Dios, todopoderoso, debería ayudarnos a hacerlas bien, por lo que cuando eran del signo contrario al pretendido se decía algún improperio contra él por no habernos ayudado. Con demasiada frecuencia bajaban del cielo Dios, la Virgen, el Espíritu Santo y el Santoral entero.
Al ser tan mal sonante y reprendido constantemente por ciertas personas, en especial por el clero, ese “me cago en D…, o la Vir…, o cualquier otro santo”, fue variando su expresión llegando a ser “me cago en diez”, “me cagüen diez” o “me cacho en die”, como comenta Nelba, con lo que parecía que se había abandonado la blasfemia, pero seguía uno desahogándose con alguna jaculatoria de esas.
Un saludo:
Jamín