Las autoridades de
Castilla y León no protegen los derechos de los ciudadanos a poder visitar aquellos
monumentos que gozan de calificación de
Monumento Histórioc o Bien de Interés Cultural como es el caso del
Monasterio de
Santa María de Carrizo; sin embargo, invierten una sustanciona cantidad de dinero público y no se ocupan de fijar, de acuerdo con la propiedad, de una fecha y horario en los que se pueda visitar este lugar, como sería el caso de su
iglesia románica, tanto interior como exteriormente.