En total se instalan una treintena de construcciones, además del citado
castillo y del portal de belén; y un centenar de figuras de gran valor, la mayoría de ellas procedentes del antiguo Hospicio (Residencia Provincial), que recrean distintas escenas bíblicas. Esas figuras, confeccionadas en
Cataluña, eran las protagonistas del Belén que entonces se instalaba en el Hospicio y tienen un gran valor precisamente por ese origen humilde. El belén resulta sumamente atractivo, no solo porque se pueda divisar desde cualquier punto del
patio, sino por elementos como el
río que funciona continuamente gracias a un circuito interno; su bonito
juego de luces que recrea tanto el día como la
noche; y diversos efectos visuales y sonoros, como el humo que sale de algunas
chimeneas de las
casas.