El
retablo mayor de la
catedral de
Segovia, que ocupa el
altar mayor, es un conjunto de mármoles de diversos
colores y de bronces que recrean una estructura neoclásica. Sobre un zócalo revestido de mármol negro veteado de blanco, se encuentra un pedestal, sobre el que se alza un retablo formado por dos cuerpos de diferentes alturas. El inferior de mayor tamaño con dos grandes
columnas a cada lado de la
hornacina central. En los intercolumnios dos grandes imágenes en blanco de
san Frutos y san Geroteo obras de Adeba Pacheco. En la hornacina central se encuentra una imagen sedente de la
Virgen de la Paz (siglo XIII) y que fue donada por el rey Enrique IV a la Catedral, aunque se cree que su propietario bien pudo ser el rey Fernando III el
Santo. Actualmente esta imagen se encuentra recubierta de plata, trabajo realizado por Antonio Vendetti en 1775, así como el sitial sobre el que se asienta la imagen.