EL PIANO
Me dormí escuchando un piano
y pensé que las teclas eras tú.
Que te iban acariciando mis manos
y a tus ojos les faltaba mi luz.
Dedos largos fríos e inquietos
que buscaban las notas en tu cuerpo
perdidas en un lago azul,
azul como tus lindos ojos,
como el agua del mar azul,
como una nube encantada.
Susurras despacio mi nombre
como una flor enamorada,
como tu primer y único hombre.
Mis dedos se iban calentando
y el piano seguía tocando
sin las notas del papel.
Era el amor que me ibas dando
una tarde casi al anochecer.
El viento iba soplando,
las velas tu aliento apagando,
y un suspiro y un no sé qué.
Mis dedos iban bailando
y poco a poco mojando
de tu sudor de placer.
Me seguías enamorando
y te volvía a querer
aquel día al anochecer.
Juan Luna - Llac
Me dormí escuchando un piano
y pensé que las teclas eras tú.
Que te iban acariciando mis manos
y a tus ojos les faltaba mi luz.
Dedos largos fríos e inquietos
que buscaban las notas en tu cuerpo
perdidas en un lago azul,
azul como tus lindos ojos,
como el agua del mar azul,
como una nube encantada.
Susurras despacio mi nombre
como una flor enamorada,
como tu primer y único hombre.
Mis dedos se iban calentando
y el piano seguía tocando
sin las notas del papel.
Era el amor que me ibas dando
una tarde casi al anochecer.
El viento iba soplando,
las velas tu aliento apagando,
y un suspiro y un no sé qué.
Mis dedos iban bailando
y poco a poco mojando
de tu sudor de placer.
Me seguías enamorando
y te volvía a querer
aquel día al anochecer.
Juan Luna - Llac