La Reina llora junto al cuerpo de su hermano, a ella acuden los recuerdos,
su hermano era bueno pero la ambición le cegó, y formando un gran cortejo
hacia
Zamora partió, las gentes van suspirando, las zanfoñas tocan ya, junto
a las gaitas sonoras mezclados sus ritmos van, y en Zamora estuvo unos días
hasta que partió hacia el
monasterio de Oña donde se le sepulto, y aquí
termino esta
historia, que en nuestra ciudad sucedió, hubo torneos y odios,
pero la ley se cumplió, Urraca murió de Reina,
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