Esta fortificación participó activamente en las guerras con
Portugal, encontrándose en 1710 en un notable estado de deterioro, por lo que se prefirió construir un nuevo fortín para proteger la frontera con Portugal. En 1887 pasó a ser propiedad del
Ayuntamiento que desde entonces lo ha destinado a diversos fines. En la actualidad cumple una finalidad cultural, encontrándose en el ala norte —denominado “
Casa del Gobernador”— el Centro de Visitantes y la Oficina Municipal de Turismo.