En toda la zona, antes de llegar a la
carretera de Alcalá, aparecieron restos de muros gruesos de mortero y pavimento de ladrillo, así como restos de construcciones y fragmentos de tierra siguillata.
En estas excavaciones, fueron encontradas treinta y cinco sepulturas en total. Lo que se puede destacar es, que algunas de las sepulturas formaban panteones familiares.
Los objetos encontrados fueron bastantes numerosos y variados: sortijas de oro formadas en aro de láminas gruesas y lisas. Espadas, puñales, lanzas, cuchillos, tijeras de distinto tamaño, objetos de baño, pinzas, asas de
escudo y clavos. Vasijas de bronce de
cerámica, así como jarros de distintos tamaños. Las piezas más interesantes se encuentran en el
Museo Municipal de
Madrid, una espada con incrustaciones de plata y algunos objetos de ajuar. En el Museo Arqueológico Nacional están depositados el resto de los objetos hallados.
Con este descubrimiento en el término municipal de Daganzo, se puede deducir, que en el lugar de la Necrópolis y sus cercanías, existió el primer asentamiento de población de nuestro territorio, ya que las primeras poblaciones, se instalaron en las márgenes de los
ríos, teniendo en cuenta de que el
agua es imprescindible para la vida.