Históricamente fue una ciudad con especial relevancia en la Revolución industrial, especialmente en el sector textil, aunque también en el metalúrgico y la industria papelera. Estos sectores influyeron en la creación del
puerto de Gandía. El sector químico y farmacéutico (principalmente cosmético), el sector alimentario (
aceitunas rellenas representadas por la firmas La Española y Serpis, productos cárnicos,
pastelería y licores), la fabricación de perchas, así como la industria auxiliar relativa a las
fiestas de moros y cristianos, son la principal vertiente económica de la ciudad, sustituyendo a la anterior industria metalúrgica, textil y papelera.