El
monumento más importante de la ciudad es su
castillo-fortaleza que data del siglo XII-XIII, que puede ser visitado junto con las
casas-
cueva construidas en la
muralla. Las casas-cueva son típicas de Petrel. En el
casco antiguo se encuentran sobre todo en la ladera norte del castillo y en las
murallas, terrenos que fueron arrendados a principios del siglo XX a las
familias más necesitadas, por parte de la
parroquia de
San Bartolomé, para que excavaran sus casas. También son abundantes en la
rambla de Puça y en las partidas rurales de la localidad. El
arco del castillo, que data del siglo XV, fue uno de los accesos desde la
plaza de Dalt a las
calles ubicadas en las faldas del castillo.