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ALMENDRAL: MEMORIAS DE UN SOCIALISTA EXTREMEÑO (1928-1943)...

Frederick Forsyth presento ayer en los Madriles su nueva obra COBRA. Siempre me gustó este escribidor inglés. Lo primero que leí de él fue CHACAL, luego otros, como LOS PERROS DE LA GUERRA y ya mas reciente, EL MANIFIESTO NEGRO o, EL PUÑO DE DIOS.
Cuando te metes en sus intrigantes relatos, te convierte sin querer, o queriendo, ¿quién sabe?, en parte de la trama y, siguiendo embebido el hilo por el que te conduce, te lleva a una resolución que a veces, es sorprendente por inesperada.

Este nuevo, COBRA, por lo poco que sé de él, va de productores y traficantes que hacen su agosto con sustancias, digamos que prohibidas. Dice que es una guerra, larvada eso sí, que se está desarrollando con una virulencia inimaginable para el común, en todos los farragosos frentes abiertos dentro de los tenebrosos subterráneos de las cancillerías europeas, americanas, africanas y de los estados orientales. Y que, hasta ahora y a la vista de lo poco que se vislumbra, la está perdiendo la policía de todos los países involucrados. Que en mayor o menor medida, son todos los del mundo. En resumen, van ganando los malos.
Supongo que pasa lo mismo que con ese otro frente abierto contra el tráfico de armas de todo calibre y químicas, en la que juega un destacado papel el uranio y el petróleo.
Armas estas últimas que mueven el mundo y de las que viven y se enriquecen hasta límites obscenos tantos corruptos y sus satélites.
Bien mirado, siempre hubo gente con una imaginación fuera de lo normal y que, además, poniéndole empeño, han sabido reflejar con palabras escritas la situación que imperaba en el ámbito geográfico y político-social en el que les tocó vivir. Por eso, aún hoy, tienen lectores que, aunque las circunstancias estén superadas por la adquisición de nuevos conocimientos, acuden a ellos para entender el presente, pues, no en vano, una generación tras otra, va acumulando experiencias. Lo que no quiere decir que sea más civilizada.
Dentro de los escribidores, solemos encontrar unas hormiguitas incansables que dedican todos sus esfuerzos y conocimientos, a intentar comprender y plasmar, qué fue lo que pasó en unos tiempos ya idos. Los llamamos historiadores. Estos, se diferencian de otros, en que no dan rienda suelta a su imaginación y, cada palabra, cada letra, es constatada, comprobada y verificada tantas veces como haga falta, hasta que están seguros que los hechos relatados, son absolutamente ciertos. Sin resquicio para la duda.
Uno de esos libros que hablan de tiempos ya superados, lo vamos a leer muy pronto los del Almendral de Badajoz. Todo el gira en torno a las vivencias de un almendralense, contadas en primera persona. Tal como las vio y las vivió, Sin trampa ni cartón, a palo seco.
Si hay literatura, es la que él mismo pone de su puño y letra, que también, y sorprendente en una persona que aprendió por sí mismo. En hora buena a todos los que habéis trabajado para recuperar esta joya. De la memoria y del olvido.

Yo recuerdo de cuando vivía en Almendral, a Vitorino. Tenía una especie de almacén para granos y piensos en lo que antes había sido y ahora es otra vez, la Casa del Pueblo, frente al único parque que hay en el pueblo, donde está la Fuente del Concejo, o Fuente Grande, formando parte del, podemos decir, conjunto monumental, que en la también conocida como Plaza Gande, forman las dos iglesias, dedicadas una, a Pedro y otra, a La Magdalena, las escuelas, el edificio del ayuntamiento y el cuartel de la guardia civil.

A la citada casa, le lamen los cimientos ese aprendiz de regato al que pomposamente unas veces, y de cachondeo otras, nos referimos como El Tardamasa, bonito nombre del que ignoro su significado muy a mi pesar pero, que es eje que vertebra la población y tiene el honor, un poco más abajo, de contar con uno de los molinos de granos, en funcionamiento todavía, de los muy pocos que se conservan en toda la provincia.

De chico, cuando andaba haciendo el tonto (como ahora pero de chico) por el parque, o jugaba en el cauce del regato cogiendo ranas o lo que pescara, normalmente lo veía en su ajetreo diario. Era un persona en aquellos tiempos, más bien entrada en carnes, cetrino de rostro, ojos vivos y una calva ya acentuada, de estatura media y complexión fuerte.
Yo notaba, que mis mayores, especialmente mis agüelos maternos y también la familia de mi padre, hablaban y se dirigían a él con cierto respeto pero con mucha confianza. Hasta hace poco me intrigó esa manera de proceder ante quien yo veía como un señor con cierta holgura económica en comparación con nosotros. Y sobre todo, comparando con el menosprecio escondido pero evidente, unas veces y otras no tanto, se desprendía en sus conversaciones entre dientes sobre otras personas, aun siendo más o menos del mismo estatus social.
Hoy casi lo entiendo, pero ya digo, antes no, porque aunque era chico, notaba las tiranteces oscas que se producían cuando nos cruzábamos por los solitarios caminos de herradura y en el que era saludo casi ritual el decirse unos a otros eso de vaya usted con dios, o, al menos adiós.

En estos momentos, ya llevará el acto de presentación de sus memorias en la Casa del Pueblo, casi media hora. Memorias escritas de su puño y letra, usando el respaldo de los albaranes que usaba normalmente.

Se titula, MEMORIAS DE UN SOCIALISTA EXTREMEÑO (1928-1943)

De esas memorias, en las que nos cuenta de una manera muy amena, todos sus padecimientos, sus vivencias y los horrores de una guerra incivil e incluso, la angustia de un hombre esperando ser ajusticiado de un día para otro, entresaco estas preguntas que él se hace:

“ ¿De dónde se pudo sacar tal sarta de mentiras?, ¿cómo es posible que haya seres que se presten a tanta calumnia? Todos estos blasfemos estaban en conocimiento de que no era verdad lo que decían, y siendo así, ¿cómo es posible que se convierta a los hombres en cómplices de un posible asesinato?, ¿cómo es posible olvidarse del respeto que merecen las personas decentes?, ¿cómo es posible tanta baba inmunda, tanta bajeza? Sin duda alguna, Dios les dará su merecido porque, a pesar de su ficticia práctica de cristianos, tratan de camuflar sus sentimientos de hiena. Los tiene señalados, los conoce bien y sabe que además constituyen la hez de la sociedad. Son una rémora para el vulgo catalogado como ateo, pero son más cristianos que ellos y que tal vez por observar en ellos tanto vituperio y tanta maldad, se sienten refractarios a ir a los templos.
Yo perdono sus maldades porque........................ .............................. ......

Se titula, MEMORIAS DE UN SOCIALISTA EXTREMEÑO (1928-1943)

De esas memorias, en las que nos cuenta de una manera muy amena, todos sus padecimientos, sus vivencias y los horrores de una guerra incivil e incluso, la angustia de un hombre esperando ser ajusticiado de un día para otro, entresaco estas preguntas que él se hace:

“ ¿De dónde se pudo sacar tal sarta de mentiras?, ¿cómo es posible que haya seres que se presten a tanta calumnia? Todos estos blasfemos estaban en conocimiento de que no era verdad lo que decían, y siendo así, ¿cómo es posible que se convierta a los hombres en cómplices de un posible asesinato?, ¿cómo es posible olvidarse del respeto que merecen las personas decentes?, ¿cómo es posible tanta baba inmunda, tanta bajeza? Sin duda alguna, Dios les dará su merecido porque, a pesar de su ficticia práctica de cristianos, tratan de camuflar sus sentimientos de hiena. Los tiene señalados, los conoce bien y sabe que además constituyen la hez de la sociedad. Son una rémora para el vulgo catalogado como ateo, pero son más cristianos que ellos y que tal vez por observar en ellos tanto vituperio y tanta maldad, se sienten refractarios a ir a los templos.
Yo perdono sus maldades porque........................ .............................. ...... Y CONTINÚA DICIEMDO:
…. aun cuando no lo merezcan, mantengo criterio cerrado de que es la única forma de legar a nuestros hijos, a las generaciones venideras, una vida de paz, de justicia social y de concordia, es devolviendo bien por mal. Demostrándoles que luchamos por establecer una vida mejor para todos y que somos la antítesis de sus juicios, de su malévola idea de que no deseábamos mas que quitar el collar el collar al galgo para anexionárnoslo. La moral es el o de nuestra conducta tanto en el terreno social como en el político y los que no lo entienden así han de saber que su quehacer carece de todo fundamento y por lo tanto será totalmente irrealizable. El socialismo es la única solución definida, humana y lógica que pueda darse a los pueblos para que vivan en paz.

El día 19 de febrero de 1942 me conmutaron la pena de muerte por la de treinta años de prisión mayor; fue algo así como.......................... ..........................

MEMORIAS DE UN SOCIALISTA EXTREMEÑO (1928-1943)

De esas memorias, en las que nos cuenta de una manera muy amena, todos sus padecimientos, sus vivencias y los horrores de una guerra incivil e incluso, la angustia de un hombre esperando ser ejecutado por un pelotón de fusilamiento de un día para otro, entresaco estas preguntas que él se hace:

El día 19 de febrero de 1942 me conmutaron la pena de muerte por la de treinta años de prisión mayor; fue algo así como una toma de contacto nuevamente con la naturaleza, como si me hubieran inyectado con algún elemento de vida y tranquilidad, y comuniqué la buena nueva a mi familia. ¡Cuántas penas sufrieron y cuántas lágrimas vertieron por culpa de la vileza de esos malditos que emponzoñaron la Patria de sangre y de ignominia....................

,........... Pero no me vengaré arrancándoles con mis manos las entrañas, que es lo que merecen; lo dejo a la elección de Dios, que le dará a cada uno lo que merezca....................... ...