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LA HABA: Estos cruces de opiniones son ricos, pero necesitamos...

Que foro tan ameno, pocos pero cuanta intensidad, da gusto leeros a todos.
La deuda económica no es dañina en si misma, siempre que se tenga capacidad de pago para devolverla, no ocurre lo mismo con la deuda o el déficit, que podamos dejar en educación, sanidad y servicios esenciales a nuestros hijos o a nuestros nietos, esa otra deuda ¿Cuándo y como la pagarías?
Os dejo esta pregunta en el aire, por si alguien puede responderme.
Le vamos a dejar a las futuras generaciones, una sociedad contaminada, no solo en lo ambiental, también en lo económico.
Mi opinión en cuanto a la deuda, es que en Europa países con mucha más deuda que España, como son Italia, Francia; Bélgica etc. No tienen tanta presión de los mercados, los mismos buscan al más débil para devorarlo económicamente, son como los tiburones acuden a la “sangre”
Completamente de acuerdo Leganes, para nuestra desgracia, en materia económica no se gobierna, se reciben instrucciones.
Me da miedo el futuro que nos espera, siempre he sido muy optimista, pero esta crisis no es igual a las tantas, que por la edad que tenemos hemos conocido, hasta hace unos pocos meses veía la situación mala, pero no tanto como ahora, lo que están haciendo estos ineptos que gestionan muestro futuro, es lamentable.
Otro tema, la hambruna del llamado cuerno de Africa.
Este verano me estremeció cuando leí la noticia: Una mujer en el camino hacia no sabia que destino, tubo que dejar morir a uno de sus dos hijos, por que solo podía alimentar a uno de ellos, ¿os imagináis la situación? Solo de pensarlo me dan escalofríos. Ante eso que hacen, o mejor dicho que hacemos, en fin que pena. Desde este foro, al plantear estos temas creo que algo se aporta, sobre todo pensando en la gente que lo pueda leer.
UNOMAS, me gusta tu sensibilidad a los temas tratados últimamente, en el ultimo mensaje, al recordar el poema “nana de la cebolla” de Miguel Hernández, me han venido a mi memoria recuerdos ya casi olvidados, pero que conviene recordar, para eso precisamente para no olvidarlos.
Pienso lo mismo, en lo referente a las personas de tu pequeñito y querido pueblo, con personas grandes muy grandes.

Saludos cordiales para todos y buen fin de semana.

Estos cruces de opiniones son ricos, pero necesitamos más gente: sobre todo la que discrepe. Yole, encantado de leerte, y aunque Andrea parece un poco trastocada por estos temas, no puedo por menos que entrar al capote de tu pregunta, aún más si nuestro querido UNOMAS se declara sensibilizado con el tema educativo.

El déficit que acumula un país por no invertir en educación (primaria, secundaria y universitaria), o lo que desvía para otras partidas estando necesitadas la sanidad o los servicios, es un déficit que no se puede expresar en números pero que puede ser letal para el desarrollo de la sociedad.
En Europa occidental, después de la segunda guerra mundial, tres países periféricos quedaron presos de una dictadura: Portugal (Salazar), España (Franco) y Grecia (Monarquía Helena de Pablo I, primero, y golpe de los coronoles, después).
Pero dictaduras a parte, estos tres países, como todo el mundo sabe porque se ha publicado hasta la saciedad, eran los últimos en inversión para enseñanza, cultura y sanidad. Y desde luego por invertir en estas áreas no crearon ni un escudo, ni una peseta, ni un dracma de déficit. ¿Pero cuál fue el resultado?:
Una generación (o dos) semianalfabeta (desde 1939 a 1979), huída de intelectuales en masa hacia el exterior, emigración de braceros simples al resto de Europa, una industria raquítica sin patentes ni tecnología, universidades tercermundistas y vigiladas, ausencia total de hospitales geriátricos, personas mayores sin atención sanitaria en sus últimos años de vida, trenes de carbonilla, carreteras sin asfaltar, comunicaciones telefónicas modelo "Gila", etc. etc. etc. Un dato: en 1967, en Extremadura, para examinarse de bachillerato superior era necesario ir a Sevilla.
Ese es, Yole, el déficit cultural y su cara que no su cifra. Luego vinieron gobiernos de derechas y de izquierda, y todos, la verdad, hicieron un gran esfuerzo en inversión cultural y sanitaria y en servicios (1980-2008). Llegó el bienestar, disfrutamos de sus resultados; quizá estuvimos por encima de nuestras posibilidades; pero hombre, pensemos: recortemos de otras cosas, que las hay.
Estamos dispuestos a cumplir la penitencia, pero no a volver al blanco y negro.
Buenas noches a todos.