EL PESCADOR Y SU SOCIO.
El rey tenía un capricho, comer pescado, y en las cocinas de palacio no había ni un diminuto boquerón. Rápidamente, hicieron correr la voz entre los súbditos y, en unos minutos, se presentó un pescador con un apetitoso salmón pescado esa misma mañana en las cristalinas aguas del río. Cuando entró por la puerta de palacio, el portero le dijo: «Te dejaré pasar, pero me entregarás la mitad de lo que te den».
El pescador llevó el encargo al jefe de cocina y el plato que cocinaron ... (ver texto completo)
El rey tenía un capricho, comer pescado, y en las cocinas de palacio no había ni un diminuto boquerón. Rápidamente, hicieron correr la voz entre los súbditos y, en unos minutos, se presentó un pescador con un apetitoso salmón pescado esa misma mañana en las cristalinas aguas del río. Cuando entró por la puerta de palacio, el portero le dijo: «Te dejaré pasar, pero me entregarás la mitad de lo que te den».
El pescador llevó el encargo al jefe de cocina y el plato que cocinaron ... (ver texto completo)
Ya funciona esto.