Compuerta, te miro y me río. De torero no tienes pinta -ésto es obvio-, pero sí de monosabio; monosabio de la maestranza de Membrío. ¡Ole el tío! ¡Como zurrabas al caballo contra la embestida de aquel toro del Conde de la Corte, negro zaíno, de encaste, Vistahermosa, astifino y un poco bizco del pitón izquierdo. Ahí estás tu y tu "compañía",.... todos a una, como Fuente Ovejuna: ¡a la puerta chiqueros, vamos, que eres un valiente! Supongo que eran otros tiempos.
Un abrazo
Un abrazo