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MEMBRIO: VIRGO, lo embarulla con simplismo crónico, podríamos...

PARA EL FORO, quiero saludar muy especialmente a LOREN/LOLI, nos estimula el debate y distintos punto de ver las cosas todo muy respetable, este tema que hemos tocado lo tocaremos con el tiempo que nos hace falta, como decía uno "cada uno cuenta la fiesta como lo paso", pero si tengo que contaros mis propias experiencias en las olimpiadas como nos sentimos muchos "extranjeros" en nuestro país, con mas calma hablaremos.
Que pasen una buena tarde, nos vamos de barbacoa pal norte aunque seamos súper convencidos sureños de sentimientos y corazón.
SALUDOS.

"cada uno cuenta la fiesta como lo paso"…………….
No todo son penas ni alegrías y al final del caminos te das cuenta que “Cada uno lleva su cruz”, unas veces la cruz y otras una flor en la mano. Saludos.

Lo peor es cuando has llevado una cruz siendo inocente y ves que estas rodeado de ineptos y te despachan con bonitas palabras, esto es muy largo de contar y aquí no entramos en esos temas.

CRONICA SSOCIAL-. SINDROME DEL JUBILADO.
Amigo y compañero VIRGO, que no te coja el SINDROME DEL JUBILADO, de nada o poco sirve el plantearse lo que se hizo o se dejo de hacer. Que los ineptos que supieron leer el guion de la vida con buenas palabritas te tiran como agua sucia, lo mismo se dejaron el honor, la libertad por objetivos, de lo que no se deben olvidar que a todos nos llega, quiero recordar aquella letra no sabemos de quien decía "a los viejos se les aparta, después de habernos servido bien", hay que quedarse con las buenas cosas que has hecho y el deber cumplido, y sobre todo la humildad y el honor intacto.
Que mal levamos todos el dejar de sentirnos útiles o importante, pero es así tus amigos estaban a losado a tu influencia y de que les podía servir, terminado el interés se borro la amistad.
No es menos cierto que cuando visitas por algún motivo personal el antiguo lugar de trabajo sientes una sensación de un vacío inexplicable, tienes la sensación que nunca formaste parte de ese espacio que un día manejabas y te sentías realizado, los que vienen detrás por edad ni se lo plantean, para combatir esas malas vibraciones aplicamos alguna frase sobre manoseada "es ley de vida", aquí terminamos con la impotencia y sumisión de que no vamos a cambiar nada y la vida continua, tendría cuerda pa rato pero me quedo con el futuro que es ahora y hoy, es lo que hay... tasio...

“SINDROME LENTEJAS”.
Muchos jubilados sufren este síndrome y proviene de que en el Perú y en muchos otros países de latinoamérica, se denominan “lentejas” a aquellas personas que son lentas por naturaleza y que caminan despacio, actúan siempre pausadamente, conducen el coche pisando huevos, no se inmutan por nada y piensan que las prisas son malas consejeras. Son pausados, lentos, tranquilones y hasta bonachones.
Pues bien, muchas personas que en su vida laboral y profesional han destacado como personas activas, dinámicas, ejecutivas, de toma de decisiones rápidas, nerviosos en la consecución de los objetivos y metas previstos, etc., cuando llegan a la fecha clave de su jubilación laboral, poco a poco, sin saber muy bien por qué, se vuelven tranquilones, pasivos, lentos, cansinos, como si la vida profesional les hubiera agotado sus fuerzas.
Viven como si llevarán el freno de mano puesto, al mínimo del ralentí vital, como si les faltase gasolina o estuvieran con el depósito vacío. Ha sido un cambio vital llamativo y espectacular.
Muchas veces la esposa, al darse cuenta de ese cambio repentino, le espeta a su marido: ¡Pero, hombre!, ¿qué te pasa?. Yo te conocí y me enamoré de ti porque eras un hombre ejecutivo, activo, dinámico, diligente, que tenías soluciones rápidas para cualquier problema, que en un santiamén, a la velocidad del rayo, actuabas y decidías… Y ahora, a raíz de tu jubilación, te observo como un hombre cansado, lento para todo, sin capacidad de reacción, pasivo, melancólico, tristón, apesadumbrado… ¿qué te ha pasado?. Y su marido le responde lento, tranquilo, cariacontecido y sin inmutarse, sin saber que sufre del “síndrome lenteja: “Mira, mujer, esto es lo que hay, yo antes en efecto era como tú dices, pero ahora estoy jubilado y esto ha cambiado y, en definitiva, esto es como las lentejas, si te gustan las comes y sino las dejas”…

VIRGO, lo embarulla con simplismo crónico, podríamos hacer una imitación a tu estilo, "no hay mal que cien años dure ni cuerpo que lo aguante", pero vamos comparar el amor, el cariño, etc. con "las lentejas" no es de recibo. SALUDOS.