Cada momento actual es más difícil la supervivencia, todo está legitimado, atado de pies y manos y los espacios, apenas nos permiten respirar, me temo que la presión, va a ser mayor cada día, nos ahogaremos sin percatarnos y darnos tiempo a rectificar. Ya resulta casi imposible sobrevivir al acoso social y político que estamos sometidos. La última que se nos viene encima, es el recibo de la luz, control del gasto dependiendo de las horas de consumo y siendo la propia compañía al que determine esos ... (ver texto completo)